Nuestra querida hermana Teresa del Niño Jesús –Ramona Veiga García– ha sido llamada por Cristo para descansar en Él, el pasado lunes 13 de abril a los 93 años de edad. Teresa nació en Sendelle, La Coruña, un 12 de abril del año 1933, en el seno de una familia cristiana y numerosa, con 8 hermanos más.
Siendo joven se trasladó a vivir a Bilbao buscando mejorar un problema de audición que padecía. Trabajó en un colegio de sordomudos y fue allí donde conoció de cerca la vida religiosa. Escuchó la llamada para ser Hermana Pobre, clarisa, y entró en la comunidad de Bilbao a los 28 años. Más tarde dicha comunidad se trasladó a Loiu de donde llegaron a nuestra comunidad de Salvatierra-Agurain al cerrar el convento en julio del 2013.
Nos despedimos en una emotiva Misa Funeral el miércoles a las 17:30h con cariño y agradecimiento, que podéis ver en nuestro canal.
Entresacamos algunas pinceladas de agradecimiento hacia ella y a nuestro Dios:
“Teresa, has vivido 64 años abrazando sin descanso a Jesucristo siendo Hermana Pobre de santa Clara. Te felicitamos por tu Pascua definitiva. ¡¡Cómo nos alientas a vivir para el Amor…!!
Aunque los oídos no te los arreglaron mucho tras tu llegada a Bilbao desde Galicia, tú sí que escuchaste la voz del Señor que te llamaba como a su amada esposa.
Teresa, tú enamorada de Jesucristo, al estilo de Francisco y Clara, de la mano de la Virgen María, te entregaste a Dios y a las hermanas, y por toda la humanidad. Con sencillez e ilusión en lo cotidiano de cada día ibas descubriendo la maravilla del amor de Dios. Ver tu rostro en la celebración de la Liturgia, la Eucaristía y en el momento de la comunión nos hacía intuir la vivencia profunda que tenías de tu unión con Cristo. Te admirabas, como buena hija y hermana de Francisco de Asís con la naturaleza y los animales. Parece que has esperado a partir a la Casa del Padre en el Octavo Centenario del tránsito de Francisco”.
Damos incesantes gracias por tu vida y entrega, muy querida hermana Teresa.
Nos dejas una preciosa huella y un testimonio de sincero amor por el Señor y los hermanos.
¡¡Dichosa tú, que gozas de la Vida, Amor y paz del Señor…!!